
Tras muchos años de dedicación, esfuerzo y cariño, Mary, nuestra querida limpiadora del Colegio La Milagrosa, se despide de su labor diaria para comenzar una nueva etapa: una merecida jubilación.
Desde las primeras horas de la mañana hasta el final de la jornada, Mary ha sido sinónimo de compromiso, profesionalidad y discreta entrega. Su trabajo ha sido fundamental para mantener nuestro colegio limpio, seguro y acogedor para todos: alumnos, docentes y familias.
Con una sonrisa siempre presente y una actitud ejemplar, Mary ha dejado una huella imborrable en cada rincón del colegio y en el corazón de quienes han tenido el privilegio de conocerla.
Hoy, toda la comunidad educativa quiere darle las gracias por su incansable labor, por su humanidad y por ser parte esencial de nuestra historia.
💐 ¡Gracias, Mary! Te deseamos una jubilación llena de alegría, descanso y momentos felices.





