
Si esta semana habéis pasado por el comedor del cole y os ha dado un olorcito a gloria… ¡ya sabéis por qué era! Los peques de 3, 4 y 5 años se han liado la manta a la cabeza y se han convertido en auténticos maestros pasteleros por un día.
¡A pringarse se ha dicho!
Esta vez tocaba manos a la masa. Hemos tenido las mesas llenas de harina, huevos, azúcar y, sobre todo, mucha ilusión. Los niños y niñas se lo han pasado en grande. Han amasado, han hecho «churros»y le han dado esa forma tan típica que a veces salía redonda… y otras veces, bueno, ¡le echábamos imaginación!
Familia + Cole = El mejor equipo
Lo mejor de todo ha sido contar con la colaboración de las familias que han venido a echarnos una mano. Gracias por vuestra paciencia infinita.
Sin vuestra ayuda, estos talleres no serían lo mismo. Ver la cara de orgullo de un peque cuando dice: «¡Mira, que ha venido mi abuela, mi papá, mi mamá…a hacer rosquillas!», no tiene precio.
¿Lo mejor? Pues obviamente, el momento de hincar el diente. No ha quedado ni una sola para el recuerdo, lo cual es la mejor señal de que nos han salido de cine.
¡Os esperamos para la próxima!