
El alumnado de tercero y cuarto de Primaria del Colegio La Milagrosa de Lodosa, cambiaron las aulas por la fascinante (y a veces olorosa) realidad de la gestión de residuos, visitando la Planta de Tratamiento de Residuos Urbanos de la Mancomunidad de Montejurra, en Cárcar. El objetivo era que ambos cursos se convirtieran en auténticos expertos en reciclaje, combinando la teoría con la acción.
La jornada para los dos cursos comenzó con una charla informativa que desveló los secretos del funcionamiento de la planta y el complejo viaje que realiza nuestra basura.
Para optimizar la visita y garantizar que todos los alumnos tuvieran una inmersión completa, las dos actividades principales se realizaron de forma rotatoria. De esta manera, todos los estudiantes de 3º y 4º de Primaria experimentaron ambas fases del programa:
1. Visita «Manos a la Obra» a la Planta: Ambos grupos, por turnos, tuvieron el privilegio de adentrarse en las instalaciones. Allí conocieron in situ cómo se recoge, se separa y se almacena la basura. Desde la materia orgánica hasta los envases, los alumnos vieron con sus propios ojos la tecnología y el trabajo detrás de cada contenedor. El momento estrella para todos fue descubrir el proceso de fabricación del compost, ese oro negro que nace de nuestros residuos orgánicos.
2. Sesión de Sensibilización: La Importancia de Separar Bien: Mientras un grupo estaba en la planta, el otro se quedaba en un espacio habilitado para una sesión crucial de sensibilización y práctica. El mensaje fue claro: separar correctamente es el primer paso para que la planta pueda hacer su magia. La teoría se puso a prueba con un divertido y competitivo juego: los alumnos formaron cinco equipos y, con cronómetro en mano, se encargaron de recoger y depositar distintos tipos de residuos en su contenedor correcto. Tanto 3º como 4º participaron en este desafío.
El alumnaod, comprobó que el reciclaje es un proceso industrial vital. Y despue´s de esta vista, regresaron al colegio no solo con nuevos conocimientos, sino con una conciencia clara de que el buen gesto en casa es lo que marca la diferencia.
Para reforzar este aprendizaje, al final de la jornada se obsequió a todos los alumnos con unas pegatinas para colocar en sus cubos o contenedores de casa. ¡Ahora somos todos un poquito más responsables con el planeta!